11 Consejos Fundamentales para hacer Fotografias de Paisajes
Una de las modalidades de fotografía más complicadas
es probablemente la fotografía de paisajes. Sin embargo, también se trata de la
primera línea de trabajo en la que uno se adentra en fotografía, probablemente porque
es la más fácil de probar. En este artículo te queremos dar una serie de
consejos para que mejores tus fotografías de paisajes.
Seguro que piensas que muchos de los consejos que te
damos en este artículo son bastante obvios, pero tal vez haya alguno que no lo
sea tanto. Nunca está de más repasar los puntos que te damos.
1. Utiliza la mayor
profundidad de campo que puedas
Mientras que en otro tipo de fotos se juega con la
profundidad de campo, utilizando esta faceta como un elemento compositivo más,
la fotografía paisajística se caracteriza por aplicar, por regla general, la
mayor profundidad de campo posible, manteniendo nítida toda la foto.
Recuerda que para conseguir una gran profundidad de
campo debes cerrar el diafragma del objetivo de tu cámara y dominar el concepto
de distancia hiperfocal.
2. Utiliza un trípode
Como probablemente cierres mucho el diafragma, tendras
que utilizar tiempos de exposición largos. Así que, necesitarás un buen trípode si no quieres que
te salgan movidas ls fotos.
En caso de no disponer de uno, puedes probar a abrir
algo más el diafragma o a subir la sensibilidad ISO, aunque recuerda que haciendo
esto último aumentarás la relación de ruido en la
imagen.
3. Identifica un
centro de interés
Recuerda que toda buena foto debe tener un centro
de interés. Identifica uno dentro de tu paisaje. Puede ser el pico de una
montaña, una roca, un árbol, una silueta, ...
También acuerdate de situarlo bien dentro de la
fotografía. Para ello puedes aplicar la regla de los tercios.
4. Piensa en el fondo
Al contrario que en otras muchas temáticas, en
paisajes el fondo importa mucho. Estará nítido y forma parte de la
composición por completo. Por tanto, tendremos que analizarlo con detenimiento,
viendo donde situamos los puntos de interés, si utilizamos líneas rectas o
curvas para conducir la atención en la foto, ver de qué manera vamos a crear
sensación de profundidad, ...
No debemos olvidar tampoco mantener recto el
horizonte. Recordar que podemos corregir la inclinación de la foto si nos
saliera torcida.
5. Ten en cuenta el
cielo
El cielo es otro de los puntos a considerar a la hora
de componer nuestra foto. Y es que en función de la situación podemos querer colocar la línea del horizonte de forma diferente.
En la mayoría de fotografías de paisajes hay un elemento
predominante: el cielo o la tierra (vale, o el mar). Si vemos que el cielo no
aporta demasiado a la foto, lo suyo es dejar un solo tercio de la fotografía
para el cielo, mientras que si el tipo de cielo que estamos sacando es el
elemento predominante, por la forma de sus nubes, por el color en función de la
hor del día, ..., lo suyo es darle dos tercios de la foto para resaltar su
importancia.
En algunas ocasiones no estará de más aplicar algo
de procesado posterior a la foto para dar más fuerza al cielo, aplicando
algún tipo de filtro para añadir color y contraste.
6. Lineas
Cuando repasamos algunas técnicas para la composición
fotográfica ya os hablamos de las líneas.
Las líneas son un recurso compositivo
que nos permite guiar la vista del espectador por la foto, marcando el
recorrido que deben hacer para ver la imagen.
Gracias a las líneas podemos dar a la imagen sensación
de profundidad y escala de tamaño, además de poder ser, en sí mismas, el centro
de interés de la fotografía.
7. Captura el movimiento
La mayoría de nosotros asociamos la idea de paisaje al
sentimiento de calma, paz y tranquilidad. Lo cierto es que muy pocas veces
encontramos esa calma total en la escena que estamos viendo en un momento
determinado. El movimiento que se pueda producir a nuestro alrededor puede
añadir a la imagen sentimiento o drama, y crear en sí mismo un centro de
interés.
El viento que mueve los árboles, las olas en el mar o
la corriente de un río son ejemplos de movimeinto que encontramos continuamente
en la naturaleza y que podemos recoger en nuestras fotos.
Para capturar ese movimiento tendremos que utilizar
velocidades de obturación bajas, lo que nos obligará a cerrar más el
diafragma para contrarrestar la cantiadd de luz que entra a través del objetivo
y puede que algún tipo de filtro para reducir la luz, salvo que esperemso a un
momento del día con menos luz.
8. La climatología
Una escena puede variar dramáticamente en función
del clima que se dé en el momento de hacer la foto. Por lo tanto, elegir
bien el momento en el que hacer la foto va a resultar determinante para obtener
un buen resultado.
Cuando empezamos en el mundo de la fotografía,
asociamos el buen tiempo y los días soleados al mejor momento para hacer fotos.
Con el tiempo nos iremos dando cuenta de la infinidad de posibilidades que
ofrecen los días nublados, lluviosos, la niebla o la nieve.
Los días soleados, en las horas centrales del día,
generan una luz dura, con sombras muy acusadas y fuertes contrastes entre las
luces y las sombras. Por el contrario, los días nublados dan una luz más suave,
reduciendo ese contraste.
No debemos dejar de buscar días de tormenta, niebla,
viento, cielos especialmente nublados, o nieve. Empezaremos a generar
diversidad en nuestras imágenes, rompiendo la monotonía de nuestras fotos de
paisajes, en lugar de estar esperando con nuestra cámara cogiendo polvo a que
llegue el próximo día soleado.
9. La hora del día
Aunque ciertemente tengo pocas oportunidades de
hacerlo, me gusta madrugar para hacer fotos de paisajes al amanecer o esperar al atardecer para hacerlas.
El amanecer y el atardecer son los dos mejores
momentos para hacer fotos de este tipo. La posición del sol hace que la luz
incida sobre los objetos con un ángulo específico en el que se crean texturas y
patrones con las sombras. La temperatura de color varía enormemente, y los
cielos se transforman completamente por este ángulo con el que llegua la luz.
10. Acuerdate del
horizonte
Posiblemente es la regla más básica de la fotografía.
Debemos mantener en mente siempre el horizonte en dos aspectos.
El primero, manteniendolo recto. Antes de
disparar, asegurate de que el horizonte está bien nivelado. Recuerda que
siempre puedes corregir la inclinación posteriormente en la edición de la foto,
aunque te obligará a recortar la fotografía.
El segundo, en cuanto a su composición.
Recuerda la regla de los tercios. No pongas el horizonte partiendo la foto,
salvo que esté justificado. En la inmensa mayoría de los casos es preferible
ajustarl al tercio inferior o al superior.
11. Cambia el punto
de vista
Normalmente hacemos las fotos desde el mismo punto de
vista. De pie, con la cámara a la altura de nuestros ojos. De este modo la foto
resultante transmite siempre la misma sensación. Es lo que vemos habitualmente.
Prueba a cambiar ese punto de vista.
Tirate al suelo, agachate, subete a algún sitio elevado... Descubrirás nuevos
puntos de vista, y conseguirás fotos más sorprendentes.

